Thursday, November 15, 2007
Wednesday, November 14, 2007
Fuerte Sismo en Chile magnitud 7.7 !!! (14 Nov 2007)
Un terremoto de 7,8 grados afectó pasado el mediodía de hoy a la zona norte del país. La intensidad según la directora de la Onemi, Carmen Fernández, fue de 6 grados en la escala de Mercalli para las ciudades de Iquique y en Antofagasta, mientras que en la escala de Richter el sismo marcó 7,8 grados.
Aqui en Arequipa tambien se sintio fuete el sismo que mas era como una onda expansiva
en la calle casi ni se percibio, en cambio yo me que mirando como se tambaleaba el monitor
ojala y no haya afectados y por lo que vi en internet hubo una replica en Bolivia:
para estar al dia existe un mapa sismico que muestra en forma online los movimientos de la tierra el tremor.
justo en el momento del sismo vi el circulo rojo sobre el norte de chile con la fecha y hora del movimiento.

http://www.iris.edu/seismon
Thursday, September 20, 2007
Friday, August 17, 2007
La cifra oficial de muertos llegó a 445, según el último reporte de Defensa Civil
Así lo afirmó el coordinador general del Centro de Operaciones del Indeci, Walter Tapia
Desde la sede de Defensa Civil en Lima, el funcionario del Indeci, Walter Tapia, señaló que el número de fallecidos se elevó a 445 tras el terremoto ocurrido el miércoles por la noche.
En diálogo con el canal de televisión N, señaló que hay 72 toneladas de ayuda humanitaria acopiada en el puesto de comando de Pisco que en el transcurso del día estará llegando más ayuda. El coordinador del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) hizo un llamado a las autoridades de Ica para que establezcan los mecanismos de coordinación e integración respecto a las necesidades de la población.
Consulte la lista de heridos que son atendidos en los hospitales de Lima.
Aterradora portada del diario correo del terremoto en Peru
“¡Mamá, despiértate, despiértate, por favor!”. Estos fueron los desgarradores gritos de una joven pisqueña que, entre las decenas de cadáveres que se acumularon en la Plaza de Pisco, reconoció a su mamá, que falleció cuando su vivienda se derrumbó sobre ella. Estas escenas de dolor y desesperación se repitieron a lo largo de la jornada en la devastada ciudad. En tanto, los pobladores y equipos de rescate hacían sus máximos esfuerzos para recuperar los cuerpos entre los escombros.El violento terremoto llegó a esa ciudad sureña de manera tan intempestiva que la mayoría de las víctimas mortales no tuvo la oportunidad de llegar a la puerta de sus viviendas para ponerse a buen recaudo en las calles.
Los sentimientos de desesperación y angustia entre los habitantes fueron tan intensos que –en algunos casos– confundían a sus seres queridos con algunos de los cadáveres. “Llama a mi hermano, aquí está mi papá”, exclamó un poblador que –entre un llanto desgarrador– comenzó a abrazar el cuerpo de quien creyó era su progenitor. Sin embargo, y para sorpresa de muchos de los presentes, su hermano respondió al llamado y le dijo: “Oye, nuestro papá está aquí, a mi lado”. El dolor reflejado en su rostro cambió a un alivio que lamentablemente cientos de familias no tuvieron la suerte de experimentar.
Los pisqueños lloraban y gritaban. Todos sentían el dolor ante la pérdida de sus padres, hijos, amigos y vecinos, algunos de ellos aún enterrados bajo los escombros de sus propios inmuebles.
Otro caso conmovedor. Una niña de aproximadamente nueve años fue rescatada con vida, aunque con heridas graves, de su vivienda totalmente destruida. Los paramédicos, notablemente consternados, intentaban salvarle la vida. “¡Vamos, mi amor, no te rindas!”, le dijo uno de ellos. La menor fue evacuada a Lima y hasta ahora no se sabe cuál es su suerte...
Iván Munayco
Enviado Especial
“¡Mamá, despiértate, despiértate, por favor!”. Estos fueron los desgarradores gritos de una joven pisqueña que, entre las decenas de cadáveres que se acumularon en la Plaza de Pisco, reconoció a su mamá, que falleció cuando su vivienda se derrumbó sobre ella. Estas escenas de dolor y desesperación se repitieron a lo largo de la jornada en la devastada ciudad. En tanto, los pobladores y equipos de rescate hacían sus máximos esfuerzos para recuperar los cuerpos entre los escombros.
El violento terremoto llegó a esa ciudad sureña de manera tan intempestiva que la mayoría de las víctimas mortales no tuvo la oportunidad de llegar a la puerta de sus viviendas para ponerse a buen recaudo en las calles.
Los sentimientos de desesperación y angustia entre los habitantes fueron tan intensos que –en algunos casos– confundían a sus seres queridos con algunos de los cadáveres. “Llama a mi hermano, aquí está mi papá”, exclamó un poblador que –entre un llanto desgarrador– comenzó a abrazar el cuerpo de quien creyó era su progenitor. Sin embargo, y para sorpresa de muchos de los presentes, su hermano respondió al llamado y le dijo: “Oye, nuestro papá está aquí, a mi lado”. El dolor reflejado en su rostro cambió a un alivio que lamentablemente cientos de familias no tuvieron la suerte de experimentar.
Los pisqueños lloraban y gritaban. Todos sentían el dolor ante la pérdida de sus padres, hijos, amigos y vecinos, algunos de ellos aún enterrados bajo los escombros de sus propios inmuebles.
Otro caso conmovedor. Una niña de aproximadamente nueve años fue rescatada con vida, aunque con heridas graves, de su vivienda totalmente destruida. Los paramédicos, notablemente consternados, intentaban salvarle la vida. “¡Vamos, mi amor, no te rindas!”, le dijo uno de ellos. La menor fue evacuada a Lima y hasta ahora no se sabe cuál es su suerte...
Iván Munayco
Enviado Especial
“¡Mamá, despiértate, despiértate, por favor!”. Estos fueron los desgarradores gritos de una joven pisqueña que, entre las decenas de cadáveres que se acumularon en la Plaza de Pisco, reconoció a su mamá, que falleció cuando su vivienda se derrumbó sobre ella. Estas escenas de dolor y desesperación se repitieron a lo largo de la jornada en la devastada ciudad. En tanto, los pobladores y equipos de rescate hacían sus máximos esfuerzos para recuperar los cuerpos entre los escombros.
El violento terremoto llegó a esa ciudad sureña de manera tan intempestiva que la mayoría de las víctimas mortales no tuvo la oportunidad de llegar a la puerta de sus viviendas para ponerse a buen recaudo en las calles.
Los sentimientos de desesperación y angustia entre los habitantes fueron tan intensos que –en algunos casos– confundían a sus seres queridos con algunos de los cadáveres. “Llama a mi hermano, aquí está mi papá”, exclamó un poblador que –entre un llanto desgarrador– comenzó a abrazar el cuerpo de quien creyó era su progenitor. Sin embargo, y para sorpresa de muchos de los presentes, su hermano respondió al llamado y le dijo: “Oye, nuestro papá está aquí, a mi lado”. El dolor reflejado en su rostro cambió a un alivio que lamentablemente cientos de familias no tuvieron la suerte de experimentar.
Los pisqueños lloraban y gritaban. Todos sentían el dolor ante la pérdida de sus padres, hijos, amigos y vecinos, algunos de ellos aún enterrados bajo los escombros de sus propios inmuebles.
Otro caso conmovedor. Una niña de aproximadamente nueve años fue rescatada con vida, aunque con heridas graves, de su vivienda totalmente destruida. Los paramédicos, notablemente consternados, intentaban salvarle la vida. “¡Vamos, mi amor, no te rindas!”, le dijo uno de ellos. La menor fue evacuada a Lima y hasta ahora no se sabe cuál es su suerte...
Cortesia del diario Correo Peru
www.correoperu.com.pe